LA CORRUPCIÓN Y EL PRECIO DEL AGUA
- 27 mar 2017
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Aprovechando que en estos días se celebró el día mundial del agua, quisiera hacer referencia al tema en un contexto de lo “público en general”, dada la tendencia mundial ante el modelo del mercado de ver el “agua como una mercancía o un bien que debe tener precio”, tendencia que desafortunadamente ha permeado instancias de poder en Colombia, que ha impedido legislar sobre “el agua como un derecho fundamental”.
El modelo neoliberal, adoptado en nuestro país por los dignísimos e ilustres gobiernos, pero especialmente desde Cesar Gaviria hasta el actual Gobierno Santos, ha construido políticas públicas sobre la base de favorecer a los ricos y sus empresas para dar trabajo a los pobres, según ellos para generar desarrollo y empleo, teniendo como premisas la optimización, la eficacia y el mejor servicio. Esto claro sin que la corrupción este presente, es curioso escuchar los debates en defensa de cada gobierno, al decir cual periodo presidencial fue menos o más corrupto.
La premisa antes planteada, para referirnos específicamente al tema del agua determina la necesidad de la optimización del recurso hídrico, de una administración eficaz y eficiente para prestar siempre un mejor servicio y que el mejor camino para esto es la privatización; es decir ponerle precio al agua. Para no ir lejos en el Municipio de Pasto, no hace mucho se estuvo a punto de privatizar EMPOPASTO.
Esto plantea algunas preguntas generales sobre lo público: ¿No es posible encontrar empresas públicas que presten un servicio óptimo y eficaz?, ¿Habrá en el país, bueno en Nariño, en Pasto para hablar de nuestra región, personas capaces de administrar de una manera óptima, eficaz y sobre todo honrada una empresa pública?, ¿Son necesarias las empresas públicas?, ¿Es mejor la empresa privada que la empresa pública?, ¿Es necesario privatizar lo público?.
Creo sinceramente que hay algunas personas que tienen la capacidad profesional, técnica y ética para asumir la responsabilidad de defender lo público es decir “lo de todos” de una manera óptima y eficaz, pero creo que la corrupción sigue siendo el problema central, las cuotas burocráticas, los favores, los interés personales; hacen que la función pública sea ejercida con precariedades, deficiencias y en algunos casos con dolor, ¡Ay Dios Mío!.
De todas maneras no quiero ser pesimista y valorar las acciones positivas que se hacen muchos funcionarios públicos que conozco, los cuales cuentan con capacidades, habilidades y sobre todo cualidades éticas, para ejercer la función pública.
El agua tiene una relación directa con la vida de las personas, por lo tanto el agua es vida y la vida no puede tener precio, El Agua es un derecho fundamental. Sobre esta premisa quisiera resaltar una acción a mi modo de ver positiva y significativa; el de disponer en el parque de Nariño de un abastecedor de agua para todos, personas de a pie, niños, mujeres y adultos, seres humanos comunes ciudadanos todos, que cuando nos de sed y así lo sintamos, podemos acercarnos a beber agua potable en la cantidad y calidad necesaria. Ya no tendremos que comprar la botella de agua de 2.500 pesos.

Dispensador de agua Parque Nariño
Valoro esta gestión que en mi concepto, debe hacerse en otros lugares de la ciudad (parques, avenidas principales etc.) esta acción positiva plantea que el agua es de todos y que el “agua no debe tener precio”. Todos aportamos para que el servicio del agua llegue en cantidad suficiente, con calidad y cuando se necesite a cada uno de nuestros hogares.
Reivindicar que las luchas especialmente de los campesinos, comunidades étnicas, organizaciones, ambientalistas, académicos, líderes populares y ciudadanía en general están vigentes y que “El Agua es un derecho fundamental, es fuente bendita de vida”.





















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